• Natalia Mendoza Ballesteros

De la competencia al colegaje


 

Cuando me encontraba en la búsqueda de mis prácticas empresariales, requisito para graduarme en la universidad, recuerdo que comenzó una competencia despiadada por quien conseguía más rápido esas prácticas, quien conseguía las mejores y

constantemente los docentes nos hablaban de la competencia profesional a la hora de salir al mundo laboral, que agobiante fue aquella época e incluso el recordarla. Tiempo después de haberme graduado y estando ya en marcha con BUSINESS À LA MODE leí una frase en Twitter que me ayudo por completo a cambiar mi chip interno y varios de mis pensamientos laborales, la frase decía “si en las universidades nos enseñaran que nuestros compañeros no son nuestra competencia sino al contrario, nuestra red de contactos la historia sería muy diferente” es cierto que el mercado laboral es cada día más difícil pero que diferente seria si entendiéramos que a futuro esas caras que vimos con nosotros varios semestres podrían ser un valioso contacto en nuestra vida profesional, o quienes podrían recomendarnos en algún futuro para un cargo o labor o viceversa; mi papá siempre me ha dicho que la vida es de contactos, y no desde un término negativo como la mayoría lo piensa e incluso los utiliza, se refiere a que siempre debemos tener don de gente con nosotros y con los demás y es así como inconsciente y otras veces intencionalmente se termina tejiendo una red de contactos que sin pensarlo algún día pueda llegar a servirnos no solo a nosotros sino también a los demás.


Desde que comencé a trabajar en la industria de la moda hace casi 5 años atrás, específicamente en Bucaramanga, siempre he escuchado que nos falta unirnos como gremio, como sector para salir adelante, personas que dicen una y otra vez que el talento es demasiado en nuestra ciudad pero falta unión, lo que me hace pensar una y otra vez que nos han vendido tanto la idea de competencia que olvidamos el ser colegas, el ser una red de contactos, no es necesario crear grandes asociaciones o grandes agremiaciones para lograr esto, has pensado en todas esas veces que has participado en alguna feria todos los contactos que puedes generar no solo de clientes sino con otras marcas? posibles colaboraciones, alianzas e incluso colecciones cápsulas?

Tener este pensamiento es lo que me ha llevado a encontrarme en esta industria a colegas que hoy en día son grandes amigos y a la vez son mi red de contactos ya sea para necesidades mías o referenciarlos a ellos en alguna oportunidad que sé va mejor con su experticia porque se dé su calidad no solo como profesionales sino también como personas.


En empresas hablamos constantemente de competencia, pero creo que nos ha hecho falta profundizar en la orientación del término, desligarnos de lo que tradicionalmente conocemos como competencia y entender que el competir es también un acto colaborativo, no significa que debas ir de la mano con los demás en cada paso, significa que en cada paso que das vas a encontrar a muchas más personas, marcas y empresas, unas en tu mismo nivel de competición, otras más abajo y otras más arriba, de ti depende como utilizar estas oportunidades, como una competencia feroz y una negociación dura donde no hay concesiones y ambas partes pierden o la oportunidad de intercambiar ideas con colegas ampliando tu red de contactos, aprendiendo de estos y creando nuevas relaciones a futuro con gran potencial para tu marca y empresa.

La competencia es necesaria por supuesto, siempre y cuando esta sea sana, sana en el sentido de tener claro que nos hace diferentes, cuál es nuestro valor agregado y por qué el cliente debería elegirnos a nosotros, competir por diferenciación sin comprometer el trabajo de los demás.

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